martes, 23 de noviembre de 2010

También la fotografía

Como no podía ser de otra forma, la fotografía -digital o no- también ha salido impulsada de este tejemaneje de poder. Visores infrarrojos o cámaras nocturnas fueron sólo la punta del iceberg de una tecnología que, como demuestran los últimos avances, está literalmente en pañales.
Entre estos últimos avances se encuentran los de la empresa Cordin, situada en Salt Lake City (Utah), que utiliza la fotografía de alta velocidad para tomar instantáneas -nunca mejor dicho- de sucesos que discurren en milésimas de segundo. Así, esta compañía ha conseguido fotografiar con toda suerte de detalle la detonación de un cartucho de explosivo o de una bala travesando una placa de aluminio.

© Cordin


Cordin diseña sus equipos casi a medida, logrando unas ráfagas que dejan a años luz las más altas velocidades de cualquier cámara convencional. Así, las máquinas de película de la denominada serie 119 -todas con diafragmas fijos- alcanzan la increíble cifra de 25 millones de fotogramas por segundo. Todo ello gracias a la tecnología especial de espejos rotatorios y sirviéndose de una película de 35 mm.
A pesar de lo que pueda parecer, la tecnología de espejos rotatorios es sencilla. A grandes rasgos, una serie de espejos dispuestos en forma de molinillo gira propulsada por una potente carga de gas, de hasta 20.000 revoluciones por segundo. La luz atraviesa una lente y se refleja en cada una de las caras del espejo para acabar registrada en una película o un sensor CCD.

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